Mi madre “Una mujer abnegada” Por pastor David Cartes Reynero

626 0

“Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada”

Proverbios 31:28


Una madre es fundamental para los hijos durante toda la vida, en cada paso y en cada etapa. Es por eso que en el día de la madre hemos querido conocer un poco más a nuestra Diaconisa Alicia Reynero Fuentes, desde la mirada de su hijo, el pastor David Cartes Reynero de la Iglesia en San Nicolás.

¿Cómo es nuestra Diaconisa como madre?

Es una mujer bastante abnegada, cuando éramos pequeños ella tenía sus actividades comerciales, sin embargo, destinó todo su tiempo a la atención de la familia, nos formó, nos crió, nos corrigió y, en ese aspecto, fue muy dedicada como madre, siempre pendiente de nosotros, hasta que llegó la hija mujer, hasta ahí nos despedimos jaj, llegó el regaloneo con ella.

Nunca hubo un descuido hacia nosotros, supo cumplir muy bien ese rol de madre, que uno lo ve ahora que es padre.

¿Cómo ve usted como hijo la relación de nuestra Diaconisa con nuestro Obispo?

Tengo que hablar de ella en el sentido de que los padres son los que llevaban la línea de casa, ella siempre fue una mujer muy colaboradora con mi padre, antes de ser llamada al pastorado, en el tema de negocios me acuerdo, cuando vino el proceso de construcción de la casa definitiva, siempre estuvo pendiente que todo funcionara bien, secundándole en todo esos temas de compras, con maestros, entre otros.

Después cuando viene el llamado al ministerio, hacerse cargo de la labor del Departamento femenino, con las Dorcas, vino la construcción de muchos templos y ella siempre estuvo ahí, secundando de muy buena manera, sin figurar más, nunca ha sido una mujer que le guste sobresalir en ese aspecto. En esa relación bien.

Ahora, dentro del ámbito familiar, como esposa siempre se han demostrado cariño, afecto, el amor que los unió. Bendigo a Dios por la madre que me ha tocado y por la esposa que tiene mi papá.

¿Cómo ve a su madre como Diaconisa de nuestra entidad?

Al hablar de esto debo señalar que una de las primeras cosas que marcó su cargo como Diaconisa es cuando mi papá fue elegido como Obispo en septiembre de 2003 y ella debió haber sido de inmediato ungida como Diaconisa y considerada como tal en el cargo, pero ella dijo ¡No!, ¿Por qué no lo hizo?, porque esa era una Conferencia Extraordinaria de Pastores, donde estaban solamente los varones y ella dijo:

No, esto tiene que ser estando las pastoras presentes, las mujeres de la Iglesia y por eso en la historia podemos ver que fue ungida en la Conferencia Anual de 2004 y, además, coincidió que justo el día que se le unge fue un 8 de marzo, día Internacional de la Mujer.

Eso dio la primera pauta de su impronta como Diaconisa, considerar mucho a las pastoras, estar pendiente de ellas en el tema con las pastoras viudas por ejemplo, donde siempre ha habido preocupación para que estén atendidas, consideradas, trabajando todas las Dorcas del país en pos de ello.

Yo la veo a ella dos tres meses antes de Conferencia preocupada de las distintas labores, visitando sectores, conversando con las jefas de sector, instruyéndolas, lo que sirve como trabajo previo de organización de su labor en este evento anual.

Todo ese trabajo yo lo veo en casa, cuando llego a visitarla ella está en su escritorio con sus lentecitos, su cuaderno… la veo muy empoderada de las actividades de ella como Diaconisa, desde el punto de vista familiar, veo el esmero, el cariño hacia la obra de Dios.

Yo me siento bendecido como hijo de esa impronta que ella ha tenido como Diaconisa.

Entrevista pastor David Cartes Reynero

Por Corresponsales Fabiola Moya y Génesis Vallejos

110ª Conferencia IMPCH · Osorno 2019