Actualidad | Sobrecarga académica: Comienza el debate

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Jueves 18 de abril, vísperas de Semana Santa, es propio el recogimiento y la introspección de las personas en esa época por su significado. En la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad de Chile, en cambio, un grupo de estudiantes se disponían a manifestar sobre un tema que hasta ahora había pasado casi inadvertido: el exceso de carga académica de sus carreras. Frases como “tengo sueño” o “única tarde libre = trabajo en grupo” vienen a colocar en el tapete la dificultad que tienen muchos estudiantes universitarios para cumplir de buena manera sus obligaciones académicas.

Según muchos estudiantes desde el primer día de clases enfrentan la realidad de una carga académica elevada, que se ven sobrepasados con las evaluaciones y muchos de ellos, producto de la presión familiar y social, deben rendir para no entrar en causal de eliminación. “En la universidad siempre hay mucha carga académica y a veces se vuelven imposible de sobrellevar (…) la época de exámenes es un coladero y ya no basta con el café o la energética” contaba un estudiante de la Universidad de Chile en un reportaje de La Tercera de noviembre de 2018, mencionando que esto les provoca altos niveles de estrés o depresión.

El problema es aún mayor de acuerdo a que producto de estas presiones los estudiantes decidan recurrir al consumo de psicotrópicos para mantenerse despiertos y poder rendir, o bien para reducir el estrés. “En mi universidad fluye el Clonazepam y el Mentix como si fueran dulces. Cuando uno llega a la universidad altiro te enteras que existe el Mentix”, contaba el alumno. Es fácil conseguir estos medicamentos (que solo se pueden vender solo bajo receta retenida) al interior de las universidades, e incluso se ofrecen abiertamente a través de Facebook. El Mentix o Modafinilo es un neuroestimulante que induce la vigilia, y es recetado a personas con trastornos del sueño.

La exigencia del profesorado al alumnado también es un factor relevante en esto. Muchos alumnos coinciden que los profesores creen que la asignatura que dictan es el único. Por ejemplo, en algunas universidades los alumnos deben dar cinco prácticas y las evaluaciones son de cinco horas. Otro factor importante es que muchos de esos alumnos son primera generación que ingresan a la universidad, lo que le suma presión sobre el rendimiento. Le sumamos un tercer factor que es social, con alumnos que provienen de regiones los cuales carecen de redes de apoyo, la autoexigencia de los propios estudiantes por destacar y la constante necesidad de ser alguien.

Esta manifestación desató un serio debate entre autoridades y alumnos de distintas carreras de la Universidad de Chile. Incluso escaló a la opinión de profesionales, con opiniones un tanto contrarias a lo que se manifestaba. Sebastián Gray, arquitecto, mencionaba que “la sobrecarga en su carrera es normal y es difícil que disminuya por la naturaleza propia de la disciplina”.

Ante esto, la ministra de Educación, Marcela Cubillos, anunció que se solicitó a las instituciones de educación superior que informen sobre si cuentan con programas de acompañamiento académico y de apoyo psicológico para sus alumnos. “Es importante que (las instituciones) acojan a cada alumno que reciben y que su educación sea vista de forma integral”.

A modo de conclusión, Javiera López, dirigente de la FECh, indicó que “no sirve de nada tener miles de profesionales si estos, que supuestamente van a servir a la sociedad, van a estar enfermos”.

Escrito por: Hno. Diego Gárate Sanfuentes, para sitio web impch.org